domingo, 15 de mayo de 2011

Köln Concert de Keith Jarret

Esta música me acompaña desde los 16 años. Nunca -jamás, me canso de ella. Y cuando dejo de oírla por un tiempo (no suele ser mucho), descubro nuevos acordes, me provoca nuevas sensaciones.

Escucharla sin hacer NADA DE NADA es una delicia. Nos arrastra al fondo de nosotros mismos para regalarnos una perspectiva distinta.